LUNA NUEVA DEL 23 DE ABRIL DE 2020

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En el comienzo de la madrugada del jueves 23 comienza un nuevo ciclo arquetípico de los ejes fundamentales de toda la astrología en el ciclo corto: Sol y la Luna.

Hemos de recordar que ya venimos avisando hace meses de un poderosísimo aspecto Saturno Plutón junto al nodo Sur. Este aspecto viene a hacer una especie de «reset» pues el nodo sur está relacionado en astrología védica (indú) con el pasado. Es un punto kármico (aunque no necesariamente negativo) que activa experiencias que tenemos que repetir, pues tenemos que completar, afianzar o pulir respecto de la sabiduría que esas experiencias nos trasladan.

Por otro lado, se dice que cuando Saturno, el señor del tiempo y de este plano físico y Plutón (Hades en la mitología romana) Señor de otros planos de dimensión, se encuentran, ocurre experiencias que vienen de otros tiempos, o incluso otros universos. Son épocas programadas con experiencias que pueden tener una amplia repercusión a todos los niveles.

Hace miles de años que no se da este aspecto Saturno-Plutón junto a nodo Sur que nos ha abierto (pues ya hemos salido de él) a una especie de túnel dimensional. El final de este túnel depende de nosotros y de nuestro libre albedrío (nuestro poder).

El periodo de aspecto de estos tres poderosos puntos en el espacio y de unión de sus respectivas energías, coincide casi en su mayor parte con el año natural de 2019. En ese año se han producido unos acontecimientos de los que ahora estamos experimentando las consecuencias. Y, éstas a su vez son producidas por el inconsciente colectivo.

Mente y emoción alineada son una poderosa fuerza de creación. Entre todos hemos llegado a una especie de «break» regenerador, cíclico, anunciado en los movimientos de los planetas y presentido por muchas culturas.

Lo que está pasando no es casual, creamos nuestra elección. No saberlo y aceptar lo que hay como un imperativo es perder poder dentro y por lo tanto, fuera. El momento depende de patrones cíclicos, pero la elección es nuestra. Hemos entrado hace poco a un gran cambio de ciclo de poder que tiene una amplia sincronía con muchos ciclos.

Acuario y Leo son dos signos que se enfrentan en el cielo, son complementarios, como la energía ying y la yang o lo masculino y lo femenino. El mensaje de una y de otra energía es el mismo en esencia, pero con una apariencia opuesta.

Leo representa el valor de lo individual y Acuario el valor de lo grupal. Aquí, el valor lo asemejamos a divinidad o centro de todo. Y lo individual o grupal a dentro o fuera de nosotros mismos. El cambio depende de la suma de las energías que lo sostienen. No todos tenemos la misma potencia, pero todos estamos ahí.

Esta Era de Acuario, nos recuerda el valor del Grupo, pero éste es a su vez, indefectiblemente, la suma de sus individuos. Este cambio, pasa que marca ahora el cielo, pasa porque cada uno seamos capaz de abrazarlo en lo interno.

No depende tanto de dónde estemos, sino de qué elegimos lo que nos suceda. Y mucho de lo que sucede es compartido, como lo deseado.

Sol, Luna y Urano en Aries nos indican un mes lunar de inicios y cambios, algunos drásticos y radicales. Puede que ahora se estén manifestando más las intenciones (energía fuego) pero, a la larga, lo que ahora se está gestando energéticamente será el comienzo de cambios muy radicales en muchos aspectos de nuestra vida.

Esos cambios pueden no ser fáciles, porque suponen una forma radical de percepción, una restructuración de base, pero esta luna hay suficiente energía de Aries, marciana, por lo que la energía no falta (sea que aparentemente nos la activen los otros o sea por nosotros mismos) como para que nos motivemos a dar un giro tan radical a algunos conceptos de los importante en nuestra forma de percibir las cosas.

Giros imprevistos en asuntos importantes son la tónica de este mes. Nos enfrentamos a nuestra propia verdad.

Dentro de todo este tropel de energía, pues Saturno y Plutón ahora reciben la visita del Padre de los Dioses: Júpiter, que con su sabiduría expande, ilumina y amplía todo: quien consiga poner la sombra de su parte, ha ganado la victoria: En lo que no queremos ver o más nos resistimos a ver está el mayor tesoro.

Marte y Venus en aspecto armónico y ambos muy fuertes nos recuerdan el valor de la armonía frente a la agresividad. Saber emplear la energía sólo en el momento justo y en el grado necesario nos ahorra grandes pérdidas.

En resumen, es un mes donde la polaridad debe ser sustituida por una perspectiva más amplia y holística, para no buscar fuera lo que realmente tenemos dentro. algunas posturas polarizadas pueden parecer muy drásticas en sus extremos. Cuanto más polarizadas estén, más estrés pueden desarrollar.  Acercarse a esta postura es la clave del éxito para el inicio de nuevos caminos que ahora están gestándose en sus inicios energéticos.

P-D-: ) Recordamos que el día 22 del 4 de 2020 hay un portal de 3-4 el cielo en la Tierra (tres números 4) número relacionado con la pirámide y que tiene la potencialidad del cambio (suma 7) y la materialización de lo que está en otro plano. Podemos potenciarlo eligiendo una hora que sume 4 según nuestro lugar de residencia.

Según la astrología, un par de días antes de la Luna Nueva son los días más favorables para cambiar la realidad. Por varias coincidencias, este portal es particularmente potente.

Tengamos en cuenta que rechazar la sombra es darle poder. La sombra tiene una misión que cumplir en nuestro interior, por eso está ahí- Agradezcamos su misión y su mensaje transmutando lo que necesitamos en nuestro interior- la mejor forma de agradecimiento. Intentémoslo ése día al menos por un tiempo.