LUNA NUEVA DE 15 DE MAYO 2018

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El próximo martes 15 de Mayo, a mediodía hora española Sol y Luna se unen en la elíptica dando paso a un nuevo mes lunar. Lo hacen muy al principio de Tauro sideral por lo que este mes (incluida la Luna Llena) tiene la connotación simbólico-energética que da este signo.

Tauro es un signo de elemento tierra. Representa lo físico, la energía más condensada de los cuatro elementos y aquello que hacemos con ello (nuestros actos reales). Su regente es Venus, lo que quiere decir que la armonía, los acuerdos, los afectos apoyan este elemento. Con la energía más densa, los resultados son también mayores.

Este mes, además, continúa el aspecto Marte-Plutón de la pasada Luna Llena: el inconsciente energético colectivo y el individual unen sus energías junto a Lilith (la emocionalidad más pura e instintiva). Esto dará mucho poder a aquello o aquellos que estén en sintonía con lo que ahora mueve el mundo. Sintonizarse, apoyar, fluir con la energía global dará un especial empuje y capacidad de resultados.

Pasamos por una etapa de cambio, de rápida evolución. Las energías son altas, intensas. Los resultados se obtienen cada vez antes. Usar esa energía para esa evolución social, material, energética requerida nos instala en una especie de lanzadera energética en cualquier nivel, sea éste más reducido o amplio, de acuerdo con nuestra capacidad, intención o posibilidad (elemento fuego).

Esta Luna Nueva Marte, Plutón y Lilith unidos hacen un aspecto armónico al Sol y la Luna por lo que se esperan resultados en el plano físico, material. Todo, claro está, de acuerdo a lo que hayamos estado integrando o sembrando a través de los cuatro elementos: fuego-intención, aire-mente, agua-emoción y tierra-actuación.

Si la pasada Luna Llena ya comentamos que había energía de sobra, este mes lunar aún se incrementa más. Nos puede dar la sensación de estar en un agujero de gusano donde sucesos decisivos para nuestra vida se manifiestan en el plano físico a gran velocidad.

Venus sale ahora de Tauro, donde se encuentra pletórica, sembrando, fertilizando (mes pasado) y comienza a transitar Géminis favoreciendo, dulcificando, las comunicaciones o los acuerdos. El sentimiento que se potencia este mes es el de compañerismo. Aunque se de en una relación de pareja, filiar o familiar, el sentirse «compañero de camino», así como la lealtad más aún que la fidelidad, se valorará este mes especialmente.

Finalmente, a Tauro se le relaciona con la casa o tono II, el disfrute, la abundancia, lo que aparece en nuestra vida, frente a lo que se va, dejamos o cambia de forma, tono o casa VIII.

Una característica de las personas con un alto simbolismo taurino o venusiano es que les gusta disfrutar de la vida. Cada una a su nivel, de una forma más o menos entonada o no, pero todas los taurinos o taurinas tienen un sentido muy fino del disfrute, frente a otro tipo de personas más mentales, emocionales o energéticas.

Este mes es un mes cuya energía nos recuerda que hemos venido aquí a disfrutar en la medida que podamos y que debemos tender a buscar nuestra propia satisfacción. Tal vez la cultura o ciertas religiones nos hayan influido para que neguemos o reprimamos nuestro deseo de disfrute. La tendencia a querer disfrutar no sólo es natural, es lo que nos mueve a querer seguir viviendo y nos aporta vitalidad.

Muchas de las enfermedades que padecemos son una manifestación de una merma o deterioro más o menos acusado de nuestra decisión acumulada en el tiempo de, simplemente, disfrutar de la vida.

Disfrutar es una lección que traemos aprendida, pero que vamos olvidando en la medida en que llenamos nuestra cabeza de responsabilidades, sacrificios por otros y otras racionalidades, verborrea vacía que no sólo no nos ayuda, sino que tampoco ayuda a quien pretendemos ayudar.

El disfrute, como cualquier otra actividad sólo es valioso cuando está en su tono, es armónico. Lo que hay que hacer con el disfrute, siguiendo la simbología astrológica, (Venus, su regente) es resonarlo con nuestro entorno: que nuestro disfrute no entorpezca, anule o mengüe el de otros. Aún mejor, que contribuya a acrecentarlo.

Única  advertencia: Júpter en oposición tensa a la lunación nos advierte de no exhacerbar, no exagerar, no llevar al extremo lo que no es necesario, útil, adecuado, llevar.

Tauro es un signo donde la Luna se siente cómoda. En astrología se dice que está «exaltada». Tauro y Luna se potencian entre sí porque la Luna representa a la Madre arquetípica y ella es la que nos mueve a cuidarnos, protegernos, alimentarnos a nosotros mismos (disfrutar). Cada cual, primero es Madre de uno mismo y después de los demás. En la misma medida en que nos amemos a nosotros mismos podremos amar a otros, cualqueir otra conclusión es pura racionalidad vacía.

Madre no hay más que una: tú mismo o tú misma.