ECUACIÓN DE DECISIÓN.

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En determinados momentos, si realmente queremos dar un giro importante a nuestra vida, sentiremos rechazo, cuestiones «razonadas» suficientes para dejarlo, desánimo, desconfianza o, directamente, miedo. Es algo natural, no es en absoluto una mala señal, todo lo contrario.

Tenemos que tener en cuenta que todos los niveles cumplen las mismas leyes naturales y así como ocurre cuando nos montamos en un vehículo potente y comenzamos a acelerar o cambiamos de dirección cuando ya hemos acelerado, la inercia tenderá a dejarnos en el mismo estado al inicial, haciendo que todo nuestro cuerpo trate de continuar con la misma trayectoria y/o velocidad, anclándome a la misma situación anterior.

Las resistencias emocionales son la inercia en física: una fuerza que tiende a dejarnos como estábamos antes de empezar. Por eso es importante contar con ellas y, salvarlas con una decision firme si realmente buscamos una evolución importante.

La norma general es que, de forma inconsciente, llevamos bastante bien la lucha, los retos y el sufrimiento, mientras que hay un rechazo a asumir querer ser feliz. Todo esto, por supuesto, no es consciente y por eso precisamente, su energía es mayor.

Para desear ser feliz totalmente, el primer paso que hay que dar es desligarse mental y emocionalmente de la historia de sufrimiento de nuestros familiares, vecinos cercanos, nuestron clan. La inmensa mayoría vamos cargados de programación de dolor que compartimos con nuestra familia: guerras, pérdidas económicas y emocionales importantes, enfermedades, amores truncados… y todo sin un sentido, sin una finalidad aparente.

Es primordial también una sinceridad íntegra hacia nosotros mismos: si nuestra vida la compartimos con alguien, un trabajo, un entorno, cualquier circunstancia que está impidiéndonos de por sí esa felicidad que pedimos, tenemos que estar dispuestos a soltarlo/a conscientemente. Así de simple y así de rotundo, en otro caso, nos estaremos engañando a nosotros mismos, y, por proyección, seguramente, nos sentiremos engañados de alguna forma desde fuera.

No es necesario que demos pasos forzados para fluir, cuando el deseo y la mente se unen, las energías, la vida, nos lleva a ello de una manera tan natural como sorprendente en ocasiones. Las circunstancias que deseamos vienen a nosotros.

Biológicamente, separarnos simbólica o realmente de nuestro clan o familia, supone una muerte segura. Dejar a un lado la programación, aunque sea de dolor, crea resistencias muy profundas, instauradas y reafirmadas a través de miles de años de evolución. Salvar estas resistencias es cambiar nuestro mundo.

No se trata de no verlas o verlas y que nos sintamos superados por ellas, se trata de verlas, comprender por qué están ahí y seguir.