AIRE, PENSAMIENTO, OLOR, RESPIRACIÓN, FRECUENCIAS.

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AIRE: arquetípicamente, el elemento aire es el pensamiento, la comunicación… pero también es «lo que pasa delante de tus narices». ¿Te has parado a pensar qué mensaje traen los olores de tu vida diaria?

Todos hemos experimentado la capacidad de evocación emocional de los olores en general y de los perfumes en particular. Volver a oler un olor de épocas pasadas nos lleva al «presente» de ese momento, a re-vivirlo.

Por el olor se aprecia la calidad, la esencia o vibración profunda de algo, sin palabras. Es una forma simple y rápida de sacar la mente o la razón de algo, volver a la emoción simple, sin calificar, sin definir.

El olor nos influye más por cuanto no siempre es percibido por la parte consciente, que suele estar más atenta a lo que ve y oye que al olor o al tacto, salvo que sea muy exagerado. Si no es percibido, no podemos defendernos, elegir o sacar información acerca de él. Esto ocurre con las feromonas, por ejemplo.

Con stress, la banda de captación sensitiva queda también menguada y especialmente, el olor y el tacto, frente a la visión o audición, nuestros sentidos predominantes.

La intuición está muy conectada con el olor, porque la percepción del olor se incrementa cuando la mente o parte racional se acalla.

¿Quieres una forma simple de acallar tu mente? cierra los ojos y huele….

Las emociones o sonidos no audibles por el oído humano, también entran dentro de la banda de vibraciones de nuestro ambiente en su frecuencia más lenta.

¿Quieres saber si armonizas con algo o alguien? No pienses, huélelo, siéntelo.  ¿Te atrae su olor o te repele?

También se puede «oler» algo no físico, de hecho, lo expresamos así «esto o aquello me huele mal o me huele bien….».

Curiosamente, aire y comunicación son lo mismo, un mismo arquetipo, para el inconsciente. Las dos caras de a misma moneda: la racional y la intuitiva.

Respirar conecta consciente e inconsciente porque se puede hacer de las dos formas, a voluntad. Observa cómo respiras en determinados estados emocionales y podrás influirlos casi mecánicamente si esperas el tiempo suficiente normalmente, unos minutos.

  • Exhalación más larga que la inhalación: estás soltando, te estás relajando.
  • Inhalación más larga que exhalación: estás tomando energía, te estás activando.
  • Respirar más, o mejor apertura del orificio izquierdo: Predominio del hemisferio derecho, intuición, inconsciente, simbólico.
  • Respirar más, o mejor apertura del orificio derecho: predominio del hemisferio izquierdo, consciente, racional.

Párate, escúchate, nada es «casualidad», cómo respiras, qué hueles… tu inconsciente lo está captando ¿y tú?

Define el olor de tu casa, trabajo, lugar de residencia, tu olor corporal o el de otros, sin pensar. El «ambiente» de ese lugar es una definición que denota generalidad, conclusión, esencia separada de lo racional.

No hay razones, cuando algo no te entra por la nariz, simplemente, es inevitable. Sólo cabe integrarlo y comunicarlo.

Uno de los cuatro elementos arquetípicos básicos es el aire, y lo tenemos en la nariz.